Sobre su forma de trabajar
Sal del piloto automático. Vuelve a conectar contigo y empieza a construir la vida que deseas.
¿Alguna vez has sentido que estás viviendo una vida que no termina de ser la tuya?
Te levantas, cumples con tus responsabilidades, trabajas, cuidas de los demás y haces todo aquello que se supone que debes hacer para tener una buena vida.
Desde fuera, puede parecer que todo está bien. Incluso puede que hayas conseguido muchas de las cosas que siempre pensaste que te harían feliz.
Pero hay algo que no encaja.
Sientes que vives en piloto automático, que los días pasan sin que estés realmente presente. Quizá has dejado de preguntarte qué quieres, qué necesitas o qué te hace feliz. Te has acostumbrado tanto a cumplir expectativas que has terminado desconectándote de ti.
Y entonces aparece esa pregunta que, aunque a veces intentas ignorar, vuelve una y otra vez:
¿Y si la vida que estoy viviendo no es la vida que realmente quiero?
Yo también estuve ahí.
Durante años sentí que algo no encajaba. Me encontraba en lugares, situaciones y relaciones en los que no terminaba de reconocerme.
Había seguido el camino que, según la sociedad, debía conducirme a una vida plena. Había cumplido expectativas, asumido responsabilidades y alcanzado objetivos que, sobre el papel, deberían haberme hecho feliz.
Y, sin embargo, sentía una profunda desconexión.
Durante mucho tiempo pensé que el problema estaba en mí. No entendía por qué, teniendo tantas cosas que se suponía que debía agradecer, seguía sintiendo que me faltaba algo.
Hasta que empecé a hacerme otras preguntas.
¿Qué quería yo realmente? ¿Cuántas de mis decisiones habían nacido de mis propios deseos y cuántas de las expectativas de los demás? ¿Qué creencias había aceptado como verdades sin haberme detenido nunca a cuestionarlas?
Fue entonces cuando comprendí que existían otras formas de vivir. Que podía empezar a tomar decisiones más alineadas con mis valores, cuestionar las creencias que me limitaban y construir una vida que tuviera sentido para mí.
Tras muchos años en el mundo corporativo, liderando, y desarrollando a personas dentro de equipos interdisciplinares. Decidí dar el salto y dedicarme en cuerpo y alma a acompañar desde la presencia.Me he formando como coach, profesora de yoga, y soy practicante de meditación tibetana.
Hoy acompaño a detenerte, salir del piloto automático y mirar tu vida desde una perspectiva diferente.
A través de un proceso de coaching, crearemos un espacio de confianza en el que puedas explorar tu situación actual, comprender qué es importante para ti y descubrir qué está condicionando tus decisiones.
Un enfoque que integra cuerpo y mente
Hay algo que he aprendido a lo largo de mi propio camino: no siempre podemos encontrar todas las respuestas únicamente a través del pensamiento. También necesitamos escuchar lo que sucede en nuestro cuerpo.
Las emociones tienen una dimensión corporal. La tensión muscular, la respiración, la postura o las sensaciones físicas pueden ofrecernos información valiosa sobre cómo estamos viviendo una situación.
Por eso, en mis sesiones incorporo técnicas de respiración consciente y movilidad suave a través del yoga, adaptadas a cada persona y a sus necesidades.